En mi estancia en Londres aprendí muchísimas cosas, fue una bonita etapa -Aún no acabada- en la cual di un crecimiento a nivel empresarial como personal.

Hice nuevos amigos -y amigas ;)-, nuevos contactos de trabajo y sobretodo conocí en gran profundidad la cultura Londinense. Hubo muchas cosas que me marcaron tanto para mal como para bien. Cuando estuve en la City de Londres aprendí el significado de la comida, supe el porque nadie sabe cocinar. ¡Todo es prefabricado! Sí amigos, los ritmos de trabajo y estrés son tan frenéticos que no te da tiempo a comer bien. Lo principal de los  supermercados era la comida prefabricada, había de todo tipo, me pareció gracioso y alucinante, sobretodo si lo comparamos con España – ¿país de vagos, no?-.

Recuerdo muchos olores, ese aire frío en la terraza del Hotel Meliá, la sensación de soledad al coger el primer tren en Gatwick o los Red Bull de sabor naranja -han llegado a España hace unas semanas ^^-. Y lo que no me olvidaré fue la música que escuche.

En un momento durante la noche salió en escena un grupo a tocar -es muy típico de Londres, en las terrazas top de la ciudad suelen tocar música en directo, ¿imitación de Nueva York?. Dos chicos de mediana edad ,uno negro y el otro rubio. Y de repente empezaron a cantar.

No me olvidaré de la sensación de felicidad. Recuerdo a mis compañeros como se llamaban el grupo y nadie lo sabia. Es un grupo revelación Londinense, apenas es conocido.

Busque el cartel del grupo y su nombre era Life Of Dillon, la imagen que veis más arriba son ellos. El toque dance POP queda perfecto, la sensación de bienestar es doble.

Os dejaré las dos canciones que más me gustaron:

Toys – Life of dillon

Life Of dillon – Dreams remix

 

¡Exprésate!